LA ESENCIA DEL CONOCIMIENTO
El conocimiento implica una relación entre sujeto y objeto. El verdadero problema del conocimiento consiste en la relación existente entre el sujeto y el objeto. El conocimiento se presenta a la conciencia natural como una determinación de los anteriores. Sin embargo, ¿hasta dónde es acertada tal concepción?, ¿no se debería hablar de una determinación del objeto por el sujeto en el conocimiento?, ¿cuál es el factor que determina el conocimiento humano?, ¿reside su núcleo en el sujeto o bien en el objeto? Se puede responder a estas interrogantes sin referirse al carácter ontológico del sujeto y objeto. En esta situación, nos encontramos ante una solución premetafísica del problema, la cual puede favorecer a cualquiera de los dos. En el primer caso se tiene el objetivismo, en el segundo el subjetivismo.
SOLUCIONES PREMETAFÍSICAS:
Objetivismo y subjetivismo
Para el objetivismo, el valor tiene una naturaleza o modo de ser objetivo, pues existe independientemente de un sujeto o conciencia valorativa, mientras que el subjetivismo sostiene que el valor debe su existencia, sentido o validez a reacciones ya sean fisiológicas o psicológicas del sujeto que valora. Según el objetivismo, el sujeto no es necesario para captar los valores, ya que éstos existen en sí y por sí, con independencia del sujeto. Para el objetivismo los valores son independientes de los bienes o cosas valiosas y de los sujetos que los valoran. A diferencia del objetivismo, el subjetivismo sostiene que el sujeto es esencial o imprescindible, en toda valoración, pues si no existe un sujeto encargado de valorar las cosas, el valor no es posible (Escobar y Albarrán, 2002, 58).
De acuerdo con el objetivismo, de entre los dos miembros de la relación cognoscitiva, el objeto es el decisivo, éste determina al sujeto. Según el objetivismo, el núcleo de todo conocimiento se halla en el objeto; el reino objetivo de las ideas o esencias es, por así decirlo, el cimiento donde se apoya la edificación del conocimiento. Por el contrario, el subjetivismo pretende cimentar el conocimiento humano en el sujeto. Éste aparece representado como el punto donde está suspendida la verdad del conocimiento humano.
De acuerdo con el objetivismo, si el carácter ontológico interviene en la cuestión, existe la posibilidad de una doble decisión; o se admite que todos los objetos poseen un ser ideal, mental, ésta es la tesis del idealismo, o se afirma que además de los objetos ideales hay objetos reales, independientes del pensamiento. Esta última es la tesis del realismo suspendida la verdad (Hessen, 2007,61-65).
De acuerdo con el objetivismo, de entre los dos miembros de la relación cognoscitiva, el objeto es el decisivo, éste determina al sujeto. Según el objetivismo, el núcleo de todo conocimiento se halla en el objeto; el reino objetivo de las ideas o esencias es, por así decirlo, el cimiento donde se apoya la edificación del conocimiento. Por el contrario, el subjetivismo pretende cimentar el conocimiento humano en el sujeto. Éste aparece representado como el punto donde está suspendida la verdad del conocimiento humano.
De acuerdo con el objetivismo, si el carácter ontológico interviene en la cuestión, existe la posibilidad de una doble decisión; o se admite que todos los objetos poseen un ser ideal, mental, ésta es la tesis del idealismo, o se afirma que además de los objetos ideales hay objetos reales, independientes del pensamiento. Esta última es la tesis del realismo suspendida la verdad (Hessen, 2007,61-65).
SOLUCIONES METAFÍSICAS:
El idealismo
La palabra idealismo es empleada con diferentes acepciones. En principio distinguimos idealismo entre el sentido metafísico e idealismo en sentido epistemológico. Se llama idealismo metafísico a la convicción de que la realidad tiene por qué nos interesa, se sustenta la tesis de que no hay cosas reales independientes de la conciencia. El idealismo es una doctrina metafísica, considera que la esencia de las cosas se encuentra en el mundo inteligible, Dios, alma o vida; se opone al materialismo. En sentido epistemológico, puede ser una doctrina de las ideas que tenemos y variar según el punto de vista (Xirau, 2008, 535).El idealismo es una doctrina moderna, a veces se atribuye a Platón la paternidad de este movimiento, al parecer esto es un error. El padre del idealismo es Descartes, aunque sería un error presentarlo como un idealista; pues las conclusiones de su sistema son realistas. Pero al construirlo sembró los gérmenes del idealismo que crecerían después de él. Se pueden reducir a tres. Primero, Descartes empezó su filosofía con la duda metódica. Segundo, el primer principio de su filosofía era el cogito, del cual afirmó que el pensamiento era la única realidad que se le da al espíritu de una forma inmediata e indudable. Tercera, Descartes atribuye al espíritu ideas innatas, es decir, que son los objetos mismos del conocimiento. Queda por saber si les corresponde un objeto real; esto es lo que se ha llamado el problema del puente. Descartes creyó resolver este problema, pero pronto apareció como insoluble. Berkeley observó con mucha razón que no podemos verificar que una cosa corresponda a nuestras ideas, puesto que no tenemos a nuestra disposición más que ideas. Con Kant se constituyó y definió el idealismo. Kant llama a la posición de Descartes un idealismo problemático, a la de Berkeley un idealismo dogmático, y a la suya un idealismo trascendental o crítico. (Verneaux, 2005, 68-70).
El realismo
En cuanto al valor del conocimiento, el realismo se opone al idealismo. Sostiene que el espíritu humano puede conocer al ser en sí y que la verdad consiste en la conformidad del juicio con la realidad. Hay dos tendencias. Una salida de Platón, transitando por San Agustín, y que va a parar tanto en Descartes como con los ontologistas del siglo XIX. La otra, salida de Aristóteles, culmina en Santo Tomás y se ha mantenido viva en el transcurso de los siglos por la escuela tomista (Verneaux, 2005, 85 y 86). Definimos como realismo a la posición epistemológica que afirma la existencia de cosas reales, independientes de la conciencia. Dentro de esta posición encontramos diferentes modalidades: el realismo ingenuo, el natural y el crítico.
Para el ingenuo, en el cual no se haya influido por ninguna reflexión crítica acerca del conocimiento, el problema del sujeto y el objeto no existe. No distingue en absoluto entre la percepción, que es un contenido de la conciencia y el objeto percibido. El realismo natural se diferencia del ingenuo, ya que éste, pierde su ingenuidad, al estar influido por consideraciones críticas acerca del conocimiento. Lo anterior se revela cuando no identifica el contenido de la percepción y el objeto, sino que distingue el uno del otro. La tercera modalidad del realismo es el crítico, denominado así, debido a que se fundamenta en las reflexiones críticas acerca del conocimiento. Considera que todas las propiedades o cualidades de las cosas las percibimos sólo por un sentido, como colores, sonidos, olores, sabores, etc. y sólo existen en nuestra conciencia. Estas cualidades no tienen un carácter objetivo, sino subjetivo. Es necesario suponer en las cosas ciertos elementos objetivos y causales para explicar la aparición de estas cualidades. El hecho de que la sangre nos parezca roja y el azúcar dulce ha de estar fundado en la naturaleza de estos objetos (Hessen, 2007, 66-77).
El fenomenalismo
Edmund Husserl (1859-1938) fue en principio psicólogo de la matemática y luego lejano a todo psicologismo. Desde sus Investigaciones lógicas (1900), Husserl atendió a lo lógico y lo esencial en el pensamiento, prescindiendo tanto de la naturaleza del acto psíquico cuanto de la existencia concreta o inexistencia de lo pensado. Con eso creó un método, la fenomenología, que paradójicamente, sería usado por Heidegger para estudiar la existencia en el caso del hombre. Pero la existencia es justamente lo que queda puesto entre paréntesis, ni afirmado, ni negado; en la consideración fenomenológica, atenta sólo a lo que puede intuirse como esencial en el contenido del pensamiento de las vivencias de la conciencia (Valverde, 2008, 291).
La fenomenología es una ciencia eidética descriptiva de la esencia de las vivencias de la conciencia pura; es ciencia a priori y universal. Es a priori en su sentido más pleno, porque sólo describe esencias (es decir, objetos ideales y no empíricos) de las vivencias de una conciencia que tampoco es empírica, sino pura, y por tanto, a priori. Y es universal porque se refiere a todas las vivencias, como apuntan a sus objetos, los intencionales quedan envueltos en la consideración fenomenológica; es decir, todo lo que hay para el fenomenólogo. El método nos lleva al conocimiento de las esencias, que por tradición es la meta de la filosofía. Es un conocimiento evidente y fundado en la intuición; pero no una intuición sensible, sino eidética, es decir, de esencias (eidos).
SOLUCIONES TEOLÓGICAS:
Finalmente, el problema del sujeto y objeto puede resolverse llegando hasta el principio ulterior de las cosas, a lo absoluto, para definir desde éste la relación entre el pensamiento y ser. En este caso se tiene una solución teológica del problema. Ésta puede darse tanto en un sentido monista y panteísta como en uno dualista y teísta.
La solución monista y panteísta
El pensamiento y el ser, el sujeto y el objeto, y la conciencia y las cosas, son una unidad, son dos aspectos de una misma realidad.
En esta solución nos encontramos con dos pensamientos diferentes, el de Spinoza que considera dos reinos: el pensamiento y la extensión; y el de Schelling, que considera uno solo: la unidad del sujeto y el objeto.
Spinoza, en su idea de la sustancia, menciona el pensamiento, que representa el mundo material, y la extensión, el mundo ideal. Sostiene que el sujeto y el objeto tienen que concordar plena y necesariamente. Schelling, por su parte, afirma en su filosofía de la identidad que lo absoluto es la unidad de la naturaleza, y el espíritu, del objeto y el sujeto. Si estos dos son idénticos, ya no existe el problema del sujeto y del objeto; a este punto, Schelling, afirma que a lo absoluto no se puede aplicar un carácter científico.
En esta solución nos encontramos con dos pensamientos diferentes, el de Spinoza que considera dos reinos: el pensamiento y la extensión; y el de Schelling, que considera uno solo: la unidad del sujeto y el objeto.
Spinoza, en su idea de la sustancia, menciona el pensamiento, que representa el mundo material, y la extensión, el mundo ideal. Sostiene que el sujeto y el objeto tienen que concordar plena y necesariamente. Schelling, por su parte, afirma en su filosofía de la identidad que lo absoluto es la unidad de la naturaleza, y el espíritu, del objeto y el sujeto. Si estos dos son idénticos, ya no existe el problema del sujeto y del objeto; a este punto, Schelling, afirma que a lo absoluto no se puede aplicar un carácter científico.
La solución dualista y teísta
Se ubica la solución del problema del conocimiento en la Divinidad como origen común del sujeto y el objeto.
El dualismo empírico del sujeto y el objeto tiene por base, uno metafísico, existiendo así una diversidad entre el pensamiento y el ser, y la conciencia y la realidad, que finalmente llegarán a un último principio común hallado en la Divinidad, que es la fuente de la idealidad y la realidad.
Esta solución, afirma que Dios ha coordinado el reino ideal y el real, hasta el punto que ambos concuerdan; existe así una armonía entre el pensamiento y el ser. Descartes y Leibniz, se ubican en el terreno del Teísmo, afirmando que la conexión y el orden del universo, descansan en una armonía establecida por Dios.
MÉTODOS DE LA FILOSOFÍA
En la actualidad el conocimiento se ha diversificado y también las formas de aproximársele. A través de la historia, se han desarrollado distintos métodos para analizar la realidad, los cuales se aplican a diversos campos de estudio, entre ellos la filosofía.
EL MÉTODO DE LOS SOFISTAS:
Los sofistas son los primeros filósofos que debemos calificar de humanistas. La palabra sofista significa de manera textual sabio. Pero ellos eran sobre todo maestros que, de ciudad en ciudad y con gran escándalo de los griegos, cobraban por sus enseñanzas. Maestros de los hombres de Estado y de futuros políticos, solían enseñar la retórica de la cual fueron fundadores. Los sofistas se preocupaban menos de la validez o exactitud de sus razonamientos que de la fuerza que tienen las palabras para llegar a este fin práctico del convencimiento. Al mismo tiempo que inventaban el arte de convencer, los sofistas inventaron falsos argumentos que han pasado a la historia con el nombre de sofismas. Los sofistas se preocupaban más por la forma del razonamiento que por su contenido, por su efectividad en lugar de su justeza. Los sofistas, por otra parte, trataron de dar un fundamento a sus prácticas de enseñanza. De éste surgieron teorías que reflejaron con especial claridad.
EL MÉTODO SOCRÁTICO:
Lo que distingue a Sócrates del resto de los sofistas, según Platón, es el intento de superar el relativismo y alcanzar una cierta verdad absoluta que permita organizar el desmoronamiento crítico que de la política, religión y lenguaje parece haber regido la revolución intelectual de los sofistas. Sócrates empezó desmontando los conceptos que, sin fundamento, anidan en la mente. Esta lucha por la claridad lo convierte, no sólo por la forma en que murió, en un personaje trágico que, como en toda tragedia, arrastra su propia contradicción (Lledó, E. et al., 2004, 32).
Sócrates vivió del 470 al 399 a.C., justo en la época del esplendor ateniense. Fue maestro de Platón y por éste se conoce su carácter y pensamiento. No escribió ningún libro, razón por la cual es difícil interpretar lo que de él se escribió a raíz de su muerte. Por Platón conocemos un Sócrates idealizado, por Aristófanes un Sócrates ridiculizado y por Jenofonte ciertos datos históricos. Son famosas sus enseñanzas en las plazas públicas, en continuo diálogo con sus discípulos, discutiendo temas filosóficos, especialmente de tipo ético. Su oposición a los sofistas fue radical. Fue condenado a muerte, acusado de corromper a la juventud y de no creer en los dioses de la ciudad (Gutiérrez, 2009, 40).
Sócrates, sin lugar a dudas, fue un ciudadano ateniense de poca fortuna que se pasó el tiempo en disputas, enseñando filosofía a los jóvenes, pero no por dinero, como los sofistas. Fue procesado, condenado a muerte y ejecutado en el año 399 a. C., cuando tenía cerca de 70 años. Dos de sus discípulos, Jenofonte y Platón, escribieron mucho sobre él, pero decían cosas muy distintas. La dialéctica, es decir, el método de buscar un conocimiento por preguntas y repuestas, no lo inventó Sócrates. Parece haber sido practicado primero sistemáticamente por Zenón, discípulo de Parménides. El método dialéctico o, más generalmente, la costumbre de una discusión sin trabas, tiende a buscar la compatibilidad lógica y es en este sentido útil (Russell, 1971, 105 115).
Sócrates, el maestro de Platón, practicó un método de construcción de conceptos, que se comparaba con el trabajo que desarrollaban las parteras: así como ellas ayudan a parir un nuevo ser, Sócrates ayudaba a parir ideas, a concretar el trabajo de concepción de éstas con el alumbramiento de conocimiento, cuya meta era la Epistemología y Metodología verdad fundada en la razón. Denomina mayéutica a esta práctica, que en griego significa “partera. En resumen, la mayéutica socrática consiste en saber interrogar y a cada respuesta contraponerle una nueva pregunta hasta encontrar una respuesta verdadera que haya superado e integrado la verdad parcial de todas las anteriores. La frase “solo sé que no sé nada” sólo tiene sentido en este contexto. Sócrates se presentaba como ignorante con respecto al tema de reflexión, porque su función no era la de hallar él mismo la verdad sino la de contribuir a que el interlocutor la encontrara (León, 2010, 34).
En ningún momento Sócrates pronunció un elaborado discurso ni dio una gran lección, sino que se concretó a hacer y formular preguntas a partir de las respuestas de sus interlocutores. Esta actividad dialógica es la que se conoce como mayéutica, durante la cual el interlocutor de Sócrates va sacando sus propias conclusiones. Para Sócrates todos los hombres tienen ideas, mismas que probablemente siempre han tenido, pero que nunca han acabado de aclarar. Tal es la doctrina de las ideas innatas o, en términos de Platón, de la reminiscencia. La experiencia de los sentidos puede sernos útil, pero nada lo será tanto como aclarar las ideas que poseemos para sacarlas a la luz mediante un método riguroso. El método de Sócrates desemboca en una teoría del conocimiento según la cual cuanto conocemos proviene de la iluminación de nociones que teníamos en el espíritu un tanto oscuras y confusas. Al empirismo de los sofistas, cabe oponer la razón socrática. Para Sócrates el razonamiento es cosa del espíritu y no algo que aprendemos de la experiencia .(Xirau, 2008, 47-49).
EL MÉTODO CARTESIANO:
Planteado por Descartes, el genio más famoso del siglo XVII. Con él se coloca en la historia la primera piedra divisoria, con pensamiento antiguo y medieval; por eso se le suele llamar el “Padre de la Filosofía Moderna”, no obstante que antes de él brillaron otros pensadores revolucionarios, como Nicolás de Cusa (1401-1464) y Francis Bacon (15611626).Su idea central fue la creación de un sistema filosófico completamente inexpugnable, libre de las críticas de los pensadores subsecuentes, perfectamente garantizado en su verdad y orden lógico, similarmente a lo que sucedía en las matemáticas, edificio mental sólidamente estructurado (Gutiérrez, 2009, 95). Descartes representó una ruptura con la escolástica. ¿Cómo se descubre la verdad? La respuesta proviene de la información del método que se vaya a aplicar. El método que propugna Descartes es uno de duda radical. Es un método para descubrir sentencias de cuya verdad no se puede dudar.
Muchas proposiciones se afirman como ciertas, proposiciones que a menudo se contradecían entre sí. Mediante la duda metódica se deben encontrar proposiciones que sean indudables. Lo que Descartes intenta encontrar es una proposición de la que sea lógicamente imposible dudar (Hartnack, 2008, 95). Con Descartes renace la filosofía tal como la entendían los griegos: como una ciencia del pensamiento dirigida hacia un objetivo propio: abrir caminos al conocimiento.
El discurso de este método, se encuentra la afirmación cartesiana: “Me complacía sobre todo en las matemáticas, debido a la certeza y evidencia de sus razones”. Lo que Descartes hace, es partir de la tabla rasa del conocimiento, aniquilar todo, partir de cero. Establece, como normas de partida, cuatro preceptos para emitir juicios, verificar la existencia de cualquier término, objeto o ser; los cuatro preceptos son los que vertebran el Discurso.
REGLAS DEL MÉTODO:
1. Evidencia. No admitir nada que no sea absolutamente evidente. Esto es, partir de principios racionalmente evidentes. No aceptar nada como verdadero si no se lo conoce con evidencia. O de otra manera, guardarse de toda precipitación y de toda prevención; no tener por verdaderas más que aquellas ideas que son claras y distintas, tales que no se les pueda poner en duda. La evidencia no es, pues, esos Métodos de la filosofía que salta a la vista, sino eso de lo que yo no puedo dudar pese a todos mis esfuerzos, que resiste a todos los asaltos de la duda.
2. El análisis. Dividir cada problema en tantos problemas particulares como convenga para resolverlos mejor. Es decir, dividir los problemas en tantas partes como se pueda. Éstas se revelarán como verdaderas o falsas.
3. La síntesis. Ordenar los pensamientos comenzando por los objetos más simples y fáciles de conocer para ir subiendo poco a poco, por grados, al conocimiento de los más complicados. Se trata de dirigir por orden los pensamientos yendo de lo más simple a lo más complejo.
4.Enumeración y prueba. Enumerar todas las verdades conocidas para comprobar si se relacionan unas con otras. Se deben enumerar completamente los datos del problema y pasar revista a cada uno de los elementos de su solución para asegurarse de que se ha resuelto correctamente (Descartes, 2004, 16; Montes de Oca, 2003, 181).
LA DUDA METÓDICA:
La duda metódica supone tratar todas las creencias adquiridas como si fueran falsas. Sólo se puede creer algo si se está seguro de que es verdad; la más ligera duda sobre su veracidad es suficiente para rechazar cualquier cosa. Que se pueda dudar de algo no demuestra que ese algo sea falso; bien puede resultar cierto. No obstante, la mera sospecha de que pudiera ser falso basta para inutilizarlo como base del edificio del saber. Esta construcción ha de hacerse sobre conocimientos indiscutibles. Es evidente que este método es impráctico para la vida diaria, como el mismo Descartes reconocía; lo defendía en cuanto a ejercicio intelectual. Lo sustantivo del método es que permitió a Descartes descubrir algunas creencias inmunes a la duda y que servirían para poner los cimientos del edificio del conocimiento sobre principios sólidos.
Descartes aplica la duda a la propia duda y es en este momento cuando encuentra un principio que resiste a la duda: si dudo que dudo es indudable que sigo dudando. Ante el hecho de duergo sum, aunque me esté engañando, siempre puedo tener la certeza de que estoy dudando. Además, dudar implica pensar y esto a su vez implica existir. Por lo tanto, tenemos aquí la primera verdad: “Pienso luego existo”, a partir de la cual se puede construir conocimiento bien fundamentado. A partir de la duda metódica y universal, Descartes se lanzó a la búsqueda de su primer principio. Si dudo (reflexiona así en la cuarta parte del Discurso del método), es que pienso, y si pienso, es que existo. De este modo llega a lo que le parece su primer principio fundamental: “Pienso, luego existo” (Cogito, ergosum) (Warburton, 2002, 56-59; Descartes, 2004, 16; Gutiérrez, 2009, 97-98; León, 2010, 35).
Contenido del Discurso del método:
El contenido del Discurso del método se encuentra dividido en seis partes, las cuales se enuncian en este apartado:
I. Primera parte. Contiene diversas consideraciones concernientes a las ciencias.
II. Segunda parte. Se encuentran aquí, las principales reglas del método.
III. Tercera parte. Enfrenta a Descartes a un objetivo más difuso que las matemáticas: la moral.
IV. Cuarta parte. Aborda las razones con que demuestra la existencia de Dios y la del alma humana, que son los fundamentos de la metafísica.
V. Quinta parte. Esta parte era un resumen de un tratado sobre El mundo, y el propio autor explica los motivos por los cuales no se decidió a publicarlo: la condena de Galileo por ideas que compartían. Después analiza el corazón del hombre, la diferencia del alma humana y la de los animales; éstos no tienen alma por la sencilla razón, afirma Descartes, de que carecen de razón y por consiguiente de habla.
VI. Sexta parte. Que concluye el Discurso; suscita los problemas de conciencia y existencia planteados a su autor por el fin que han de alcanzar sus investigaciones (Descartes, 2004, 18-22).
Descartes aplica la duda a la propia duda y es en este momento cuando encuentra un principio que resiste a la duda: si dudo que dudo es indudable que sigo dudando. Ante el hecho de duergo sum, aunque me esté engañando, siempre puedo tener la certeza de que estoy dudando. Además, dudar implica pensar y esto a su vez implica existir. Por lo tanto, tenemos aquí la primera verdad: “Pienso luego existo”, a partir de la cual se puede construir conocimiento bien fundamentado. A partir de la duda metódica y universal, Descartes se lanzó a la búsqueda de su primer principio. Si dudo (reflexiona así en la cuarta parte del Discurso del método), es que pienso, y si pienso, es que existo. De este modo llega a lo que le parece su primer principio fundamental: “Pienso, luego existo” (Cogito, ergosum) (Warburton, 2002, 56-59; Descartes, 2004, 16; Gutiérrez, 2009, 97-98; León, 2010, 35).
Contenido del Discurso del método:
El contenido del Discurso del método se encuentra dividido en seis partes, las cuales se enuncian en este apartado:
I. Primera parte. Contiene diversas consideraciones concernientes a las ciencias.
II. Segunda parte. Se encuentran aquí, las principales reglas del método.
III. Tercera parte. Enfrenta a Descartes a un objetivo más difuso que las matemáticas: la moral.
IV. Cuarta parte. Aborda las razones con que demuestra la existencia de Dios y la del alma humana, que son los fundamentos de la metafísica.
V. Quinta parte. Esta parte era un resumen de un tratado sobre El mundo, y el propio autor explica los motivos por los cuales no se decidió a publicarlo: la condena de Galileo por ideas que compartían. Después analiza el corazón del hombre, la diferencia del alma humana y la de los animales; éstos no tienen alma por la sencilla razón, afirma Descartes, de que carecen de razón y por consiguiente de habla.
VI. Sexta parte. Que concluye el Discurso; suscita los problemas de conciencia y existencia planteados a su autor por el fin que han de alcanzar sus investigaciones (Descartes, 2004, 18-22).
BIBLIOGRAFÍA
- Navarro Chávez, José (2014). Epistemología y Metodología. México: Grupo Editorial Patria.
- C. H., Luis Felipe. (2011, marzo, 28). Soluciones Teológicas. Obtenido de http://lufechi.blogspot.com/2011/03/soluciones-teologicas.html






Muy buen trabajo, estos nos permite entender mejor los temas tratados, en cuanto a mi aporte las soluciones pre metafísicas se basan en un carácter ontológico que es la rama que estudia la naturaleza del ser en cuanto ser, además de buscar la forma de determinar las categorías fundamentales de la existencia y la realidad, así como la manera en que estas se relacionan entre sí del objeto y del sujeto, estas soluciones a su vez se divide en: objetivismo cuya postura es que el sujeto sólo se limita a reproducir las propiedades que le son propias al objeto, puesto que los objetos son algo dado, con una estructura totalmente definida, la cual debe ser reconstruida por el sujeto. Por otra parte tenemos de igual manera al subjetivismo el cual funda el conocimiento en el sujeto, se fundamenta en que la verdad del conocimiento está fundada en el sujeto que conoce, además se habla de un sujeto superior, trascendente; no de un sujeto concreto e individual. Saludos
ResponderEliminarexcelente investigación compañera.. primeramente hay que tener claro que el método es una estrategia ordenada para obtener un conocimiento cada definición de cada método nos conlleva a un propósito como el método de la duda dice que toda creencia se puede dudar sólo cuando su comprobación sea verídica será verdadera o el Método analítico que consiste en la desmembración de un todo, descomponiéndolo en sus partes o elementos para observar las causas, la naturaleza y los efectos por eso es importante cononocer cada unos de los métodos y haci nos testamos de conocimiento para poder llegar a una conclusión muy interesante
ResponderEliminarExcelente trabajo compañera, nos permite mejorar nuestros aprendizajes sobre: El conocimiento es el acto consciente e intencional para aprehender las cualidades del objeto, pero lo es también a la cosa que es su objeto, el Qué se conoce. Su desarrollo ha ido acorde con la evolución del pensamiento humano. El realismo es la posición epistemológica según la cual hay cosas reales, independientes de nuestra conciencia y el idealismo es la doctrina son los objetos mismos del conocimiento que corresponden a un objeto real de nuestro medio.
ResponderEliminarEl gran entendimiento de la esencia del conocimiento nos da muchas hipótesis de las cosas que son muy menudas al preguntarlas y además con esta situación breves explicaciones dadas mosnhace muy fácil comprender lo temas dichos, y la gran facilidad de verlos con los videos propuestos en este blog más clara se hace el entendimiento y más n posible de argumentar los propios criterios de cada uno. Buen trabajo Elizabeth éxitos en tu blog. Saludos
ResponderEliminarMuy buen aporte compañera con respecto a los temas desarrollados en clase, ya que de esta manera comprendemos que para tener un mejor conocimiento se debe tratar de dirigir por orden los pensamientos yendo de lo más simple a lo más complejos para obtener verdades evidentes y que a traves de la duda metodica nos da a conocer que solo se puede creer algo si se está seguro de que es verdad; ya que la más ligera duda sobre su veracidad es suficiente para rechazar cualquier cosa.
ResponderEliminarBuen trabajo..
Buena información sobre los temas tratados en clases y esto nos ayuda a aumentar nuestra visión sobre el tema esencia del conocimiento y sus soluciones premetafísicas notamos que han dado buena aportación a la ciencia las cuales fueron desarrolladas por grandes personajes como son: Descartés, Aristóteles, Sócrates, Los Sofistas, etc. que de alguna u otra manera con sus indagaciones, análisis ayudan a formar estos conocimientos extraordinarios y sobre todo métodos que en la actualidad se los pone en práctica. Uno de esos métodos es el cartesiano que ahora se lo utiliza tanto en la matematicas, fisica para la resolución de problemas. Y asi otras cuestiones que ayudan a entender estas soluciones premetafisicas.
ResponderEliminarBuen contenido.. me llamo mucho la atención en lo que es el conocimiento de la duda metódica que consiste en dudar de todos los conocimientos que no sean evidentes, es decir que no se manifiesten en nuestro diario vivir con total claridad y distinción.. y esto nos da entender cuan grande es el conocimiento científico e interesante.
ResponderEliminarEl trabajo realizado está muy bien comprendido ya que los temas están excelentemente explicados, dándonos una diferencia entre realismo e idealismo entendiendo que el idealismo es una teoría que afirma que nuestra realidad está determinada por nuestros pensamientos e ideas; mientras que el realismo, por su parte, plantea que la realidad tiene una existencia absoluta independiente de nuestros pensamientos, ideas.
ResponderEliminarExcelente trabajo me intereso mucho la diferencia de los temas de soluciones de premetafisica y metafísica ya que la premetafisica está constituido por el objetivismo y subjetiviamo indicando que entre dos de una relación el objeto determina al sujeto tratando de fundamentar el conocimiento humano en el sujeto cada uno de ellos es el preámbulo de la metafísica que se encuentra constituido por el relativismo,idealismo y fenomenalismo,indicando que la única fuente de conocimiento es la sensación de acuerdo a Berkeley. Saludos
ResponderEliminarBuen trabajo.
ResponderEliminarEn sí estos métodos nos hacen poner en práctica nuestros conocimientos, y hacernos notar que mediante nuestras dudas, podemos hacer indagaciones y encontrar soluciones y obtener análisis, mediante investigaciones.
Muy interesante el tema que nos da ha conocer nuestra conpañera acerca de la esencia del conocimiento y metodos de la filosofia .La esencia del conocimiento es una relacion que existe entre el sujeto y objecto es decir el objetivismo es una manera o modo de ser objetivo y el subjetivismo trata sobre que el valor se debe a su existencia ,este articulo nos trata sobre muchos temas como por ejemplo las soluciones metafisicas que conforma el realismo son las cosas que existen independiente de nuestra convivencia , idealismo no existen cosas reales independiente de nuestra conciencia,solo ideales y las soluciones teologicas determina la verdadera naturaleza de la relacion sujeto ,objeto en funcion del cual es mas importante , me encanto esta informacion ecxelente.
ResponderEliminarExcelente trabajo compañera.
ResponderEliminarEl conocimiento representa la conexión entre sujeto y objeto. es la capacidad que tiene el ser humano para la captación de la realidad en el mundo que nos encontramos, esta ha conllevado que el mismo genere distintas apreciaciones para la mejor comprensión de los fenómenos o hechos del medio en el cual nos desenvolvemos.
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ResponderEliminarExcelente investigación compañera, empiezo acotando que método en filosofía significa el procedimiento que se sigue para la búsqueda de la verdad y también para transmitir esos conocimientos.
ResponderEliminarPor lo tanto El método socrático consiste en encontrar definiciones por medio de preguntas, cuyas respuestas se van descartando hasta llegar a conocer lo esencial de cada objeto. Así como también El método sofistas que se preocupaban más por la forma del razonamiento que por su contenido, en cambio El método cartesiano, de Descartes, promueve la duda como método y considera conocimiento a todo lo que se basa en un criterio de evidencia.
Buen Aporte compañera, ya que es nos está dando a conocer que el principal problema que tenemos los seres humanos acerca del conocimiento es la relación entre el objeto y el sujeto a su vez nos resume de manera clara y precisa sobre los métodos de la filosofía los cuáles son: El método socrático que nos permite encontrar definiciones por medio de las preguntas, el método dialéctico llega a conclusiones que derivan de los principales principios, el método aristotélico trata de obtener el conocimiento de las causas por medio de la deducción y el método cartesiano promueve la duda cómo método y considera conocimiento a todo lo que pasa en un criterio de evidencia, Saludos Elizbeth
ResponderEliminarBuen trabajo compañera, nos brinda mucha información sobre la esencia del conocimientos y las diversas maneras de interpretarlo, como el metodo socratico, ya que este método resulta muy eficiente para la indagación de nueva información para así formarnos nuevas ideas y sacar totalmente la verdad al no quedarnos conformes con una única respuesta.
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